La decoración del mirhab presenta dos peculiaridades. La primera es la introducción de la epigrafía coránica (escritura árabe), usada por primera vez por los Omeyas en la cúpula de la mezquita de la Roca en el S. VII. La epigrafía cumplía un cometido decorativo, pero a la vez se convertía en un mensaje para el fiel que lo leía, al igual que ocurría con las imágenes en los templos cristianos, aunque respetando el aniconismo tradicional. La segunda es el uso del mosaico para decorar el gran arco de entrada al mihrab y la cúpula del tramo delante del mismo. Esta técnica anticuada había sido usada por los omeyas para decorar la Gran Mezquita de Damasco y de nuevo la usará al Hakam II, aunque para hacerlo deba pedir ayuda al emperador bizantino Nicéforo Phokas, tal como hubo de hacer su antepasado.

El mihrab es un nicho abierto en la qibla; está totalmente vacío, porque el Espíritu de Dios (Alá) lo llena. En tiempos de Mahoma, el mihrab se señalaba con una lanza clavada en medio de la qibla. El mihrab cóncavo se introduce en el arte islámico a través de la mezquita del profeta, de Medina, cuando los albañiles coptos que la construyeron entre los años 707-709, labraron una hornacina similar a las que venían edificando en sus iglesias. El único objeto permitido en el mihrab es una lámpara de cristal con aceite. "Dios es la luz de los cielos y de la tierra. Su luz es comparable a una hornacina en la que hay un pabilo encendido. El pabilo está en un recipiente de vidrio, que es como si fuese un astro fulgurante. Se enciende de un árbol bendito, el olivo, cuyo aceite casi alumbra sin haber sido tocado por el fuego. ¡Luz sobre luz!" (Sura 24,35).
Al-Hakam II solicitó del emperador de Bizancio, Nicéforo Phokas, el envío de un musivario para decorar el interior de las cúpulas de la maqsura y la fachada el mihrab. Esta decoración se termina en el año 966. Cuenta el historiador Ibn Idari que el artesano llegó de Constantinopla "con trescientos veinte quintales de teselas de mosaicos que enviaba el rey de Bizancio como regalo".

Cúpula del mihrab de la mezquita de Córdoba en forma de concha o venera.