Urbanismo barroco

En realidad, la plaza se compone de dos plazas tangentes, una de forma trapezoidal y otra elíptica. La forma trapezoidal corrige la deformación que nuestro ojo produciría al contemplar ese cuerpo desde la plaza. El espectador, desde la plaza, ve los dos brazos paralelos. Las dos alas laterales, si fueran paralelas parecerían convergentes y la fachada de la basílica se mostraría lejana, casi separada del gran espacio de la plaza. Gracias a esta disposición, Bernini invierte la perspectiva; la percepción de la distancia se desvanece y la fachada parece estar más cerca.

El diseño de la plaza simboliza al pontífice coronado con la tiara (cúpula de San Pedro) y con los brazos abiertos, acogiendo a toda la cristiandad. Por imposición del papa Clemente VII se debía permitir a todos los fieles situados en ella ver cómodamente el balcón de la Bendiciones y las estancias vaticanas, desde donde se realizan las bendiciones papales.
Frente a la fachada se extendía un espacio abierto de limites irregulares, con un antiguo obelisco erigido casi en el centro. Bernini transformó este espacio en el más grandioso acceso imaginable. Alrededor del obelisco construyó dos grandes columnatas cubiertas; cada una de ellas consta de cuatro filas de columnas toscanas gigantes, pegadas a la fachada principal. Después de un trozo recto se abren para formar una gran elipse. La plaza que se forma es de grandes dimensiones, concebida como una gran atrio destinado a la celebración de ceremonias masivas, dotándola de una gran teatralidad y la escenografía. Desde la plaza se contempla la fachada realzada por la elevación de la pendiente de esa  zona, la visión de la fachada  se refuerza con la visión simultanea de la cúpula. El urbanismo barroco consigue una plaza de primer orden.
El diseño de Bernini con el "terzo braccio"
El proyecto original buscó la construcción de una plaza cerrada, con dos brazos laterales y un tercero que la aislaba, creando un espacio diferenciado y recoleto. Con este tercer brazo se hubiera conseguido producir en el espectador que llegase a la plaza la sorpresa de encontrarse en un ámbito cerrado y recogido. Pero no se llegó a construir, quedando la plaza con un aspecto muy similar al actual, y perdiendo esa característica muy barroca.
Diversos grabados de la plaza
Giovanni Battista Falda (1643-1678), arquitecto y grabador. (arriba y abajo)
La plaza en la pintura
Gaspar van Wittel (1653-1736), conocido como Vanvitelli, pintor holandés afianzado en Roma. Óleo sobre lienzo de 1727.
Giavanni Paolo Paninni (1692-1765) -óleo sobre lienzo- en 1754 esta Marcha del Duque de Choiseul de la plaza de san Pedro.
En el Dutch Maritime Museum de Amsterdam.
De Giuseppe de Rossi (1705), impresor y librero de Roma, hijo del famoso impresor Antonio de Rossi (1669-1755), y de Pirre Mortier (imagen de 1655)
Giuseppe Vasi, en 1774
Grabados de Giovanni Battista Piranesi (1748)
 
La via della Conciliazione
Durante años, los proyectos para la construcción del enlace principal entre la Ciudad del Vaticano y el centro de Roma fracasaron. A comienzos del Renacimiento italiano proliferaron las propuestas a partir de un proyecto de Alberti durante el papado de Nicolás V. Pero nno hubo acuerdo alguno sobre las propuestas. Se consideraron tipologías abiertas y cerradas, pero finalmente se descartaron por razones de costo. Un estudio exhaustivo de costos se realizó mediante la Comisión de edificación de San Pedro, creada en 1651. Sus conclusiones establecieron que «la propuesta de los cardenales para demoler todas las construcciones entre el Borgo Nuovo y el Borgo Vecchio para obtener una mejor vista de la basílica era inviable debido a los altísimos costos de expropiación y a los intereses de los propietarios». Bernini se había decidido por un espacio abierto de tamaño colosal y forma elíptica y, teniendo en cuenta los costos, Bernini optó por aprovechar la edificación laberíntica y descuidada de la Edad Media para bloquear toda vista del Vaticano desde lejos. De esta manera, los peregrinos salían de la relativa oscuridad de la ciudad para experimentar súbitamente la luz del enorme espacio de la plaza de San Pedro: un recurso utilizado durante el estilo Barroco para provocar sorpresa, característica fundamental de este periodo.
Pero entre 1936 y 1950 se construyó la Via della Conciliazione (avenida de la Conciliación) que tiene aproximadamente 500 m de longitud y que conecta la plaza de san Pedro con el Castillo de Sant'Angelo en la ribera occidental del río Tíber. Así se modifica el plan barroco y esta vía se convierte en el el principal acceso a la plaza.
Algunos de los edificios desmantelados, en su totalidad o parcialmente, fueron reconstruidos en otro terreno; otros fueron destruidos.

 La gran calle encolumnada requirió la demolición de toda la «spina» del Borgo entre la basílica y el castillo. La demolición de la «spina» del Borgo la inicio simbólicamente el mismo Mussolini golpeando al primer edificio con una piqueta el 29 de octubre de 1936.