"La Piedad" (hacia 1470), Museo del Prado. Composición piramidal que es típica de las representaciones renacentistas posteriores. Muestra un incipiente estudio anatómico en la figura de Jesucristo, aunque muestra rigidez y hieratismo, siendo una figura poco naturalista al gusto de la época. Utiliza el color rojo para acentuar el dolor, como símbolo de la Pasión de Cristo, pero también lleva el manto azul de Gloria, lo que contrasta con el pálido color del cuerpo del Señor. Tras ellos la Cruz símbolo del martirio. Muestra ambientación aunque se trata de un paisaje acartonado sin precisión en la perspectiva, el fondo muestra una población amurallada desconocida, aunque intenta representar la ciudad de Jerusalén. Aparecen las figuras de los donantes en menor tamaño para destacar las figuras centrales de Cristo y su Madre (jerarquización). Los donantes aparecen cantando el "Miserere mei Domine" (Señor, ten misericordia de mí), del salmo 50. Muchos ven en éste cuadro la influencia de Roger Van der Weyden. Es visible la firma del autor.