LOS CONTROLES ECONÓMICOS
Monopolio del consumo

Vivimos en una época en la que se nos invita a definir nuestra identidad a partir de los productos que elegimos consumir. Lo que ridículamente nos venden como un ejercicio existencial de libre albedrío, dentro del cual tenemos la radiante autonomía para decidir si vamos a lavar nuestro cabello con un producto de L’Oreal o con uno de Pantene, si vamos a comenzar nuestro día alimentándonos con unas hojuelas azucaradas de Nestlé o con un Corn Pops de Kelloggs, o incluso para elegir si celebraremos nuestra decadencia gastronómica asistiendo al KFC o al Pizza Hut, lo cierto es que esta virtual libertad está acotada a la colosal gama de productos que derraman en el mercado solo diez grandes compañías. Este gráfico nos sugiere que las siguientes diez corporaciones son dueñas de decenas de marcas que impregnan la cotidianidad de millones de personas alrededor del mundo:

Monopolio de la comunicación: En el mapa vemos a los grandes grupos del sector privado de la comunicación: PRISA, Godó, Planeta, Vocento, COPE, Unidad Editorial, Zeta y el GAMP... Entre ellos son dueños de todas las cadenas privadas y producen muchísimo material audiovisual para las empresas públicas.

Así ve un cubano revolucionario el capitalismo

Cambio de paradigma de la empresas para hacer publicidad. Ahora no se sale a buscar al cliente; es el cliente el que encuentra la empresa o negocio que le interesa.