PANAMÁ
Panamá, después de la declaración de independencia de España en 1821, se unió, conservando su autonomía de gestión económica y administrativa, a Nueva Granada, conformada por los actuales países de Colombia, Panamá, y en su momento de máxima extensión, la Costa de los Mosquitos hoy en Nicaragua. Tras varios intentos posteriores de independizarse, se separa de Colombia en 1903. Estados Unidos y Francia reconocen a la República de Panamá, y ese mismo año lo hacen otros quince países. El tratado Mallarino-Bidlack, firmado en 1846 entre la República de la Nueva Granada y los Estados Unidos, dio poder jurídico a los Estados Unidos para intervenir en el istmo de Panamá. Y así, desde 1856 hasta 1903, hubo diversas actuaciones. Y cuando Panamá surge como república, en el tratado se recogía que "los Estados Unidos garantizan y mantendrán la independencia de la República de Panamá", con lo que la convertía, de hecho, en un protectorado (algo semejante a la enmienda Platt, que impuso los Estados Unidos a Cuba en 1901 para otorgarle la independencia).
De nuevo, todas las intervenciones ocurridas desde 1906 hasta 1925 ya sean de hecho o solicitadas, se sustentaban en el dichoso Tratado y en la Constitución panameña. No es de extrañar que los conflictos (en el siglo XX, en los años 1916,1918, 1921, 1964 y 1989) hayan sido constantes. La intervención de 1989, tras el proceso revolucionario empezado en 1968 por el general Omar Torrijos, fue, según lo entendieron los panameños, un aviso claro de cuál debería ser el camino que Panamá debería seguir en el futuro.
El general Omar Torrijos participó en un golpe de estado militar contra el presidente electo panameño del que surgió una dictadura militar liderada por una junta provisional de gobierno que duró hasta 1969. Ese año asume el cargo el general Omar Torrijos Herrera. Fue intolerante con la oposición política, encarcelando, exiliando o asesinando a sus opositores. Un caso sonado fue el secuestro y desaparición en 1971 de Héctor Gallego, un sacerdote católico colombiano. Impulsa los tratados por el Canal de Panamá con los Estados Unidos por los que legaliza las bases militares en el país y se establece, a perpetuidad, la neutralidad del Canal de Panamá. Pero también se establece una fecha definitiva (31 de diciembre de 1999) para acabar con la presencia norteamericana en Panamá y para devolver al canal a esa nación.
Pero Torrijos murió a los 52 años de edad cuando su avión, de la Fuerza Aérea Panameña, explotó en pleno vuelo. Todo está hasta hoy sin aclarar y al asunto parece bastante turbio; se ha llegado a acusar a los Estados Unidos de su muerte.
En 1989 USA invade Panamá con el pretexto de capturar al general Antonio Noriega, gobernante de facto de Panamá, y requerido por la justicia estadounidense acusado del delito de narcotráfico. El operativo fue denominado Operation Just Cause por el comando militar estadounidense. En realidad, Noriega era un matón a sueldo de la CIA que siguió en la nómina hasta la invasión. El principal motivo de ésta fue asegurar el control del Canal que tenía que volver a Panamá pocos días después. Era una de las primeras maniobras yanquis para imponerse como "la única superpotencia" -tras el colapso de la Unión Soviética-.

GUERRA IRAK-IRÁN (1980)

La Guerra Irán-Irak fue un conflicto bélico surgido entre Irán e Irak entre los años 1980 y 1988. No hubo un claro vencedor. Sus orígenes se encuentran en la larga animosidad árabe-persa y en las rivalidades regionales; en concreto, Irak quería invertir la delimitación de fronteras entre los dos estados, establecida en los Acuerdos de Argel (1975), para conseguir la anexión de la región de Shatt al-Arab. Se llegó a la paz en 1988, sobre la base del mantenimiento de la situación territorial anterior al enfrentamiento bélico. Fue la primera guerra en la que intervino Saddam Hussein como dirigente de Irak.

KUWAIT Y LA INVASIÓN DE IRAK (1990)

La Guerra del Golfo (1990-1991) fue una invasión librada por una fuerza de coalición autorizada por Naciones Unidas, compuesta por 34 países y liderada por Estados Unidos, contra la República de Irak en respuesta a la invasión y anexión iraquí del Estado de Kuwait. Fue llamada por el líder iraquí Sadam Husein como «la Madre de todas las batallas», y comúnmente conocida como Operación Tormenta del Desierto. También recibió el nombre de Segunda Guerra del Golfo para diferenciarla de la Guerra Irán-Irak; Primera Guerra del Golfo para diferenciarla de la Invasión de Irak de 1980-1981; o Guerra de Irak antes de que este término pasara a ser identificado con la Guerra de Irak de 2003-2010.
¿Causas de la invasión iraquí? Tal vez estuviesen relacionadas en un principio con el petróleo, pero en realidad hay más. Irak alegaba que Kuwait le robaba petróleo desde un yacimiento situado bajo ambos territorios. Además, como dependía del valor del combustible para pagar la deuda contraída en su guerra contra Irán, se sentía afectado por la superproducción de Kuwait y otros países del golfo, que mantenían un precio bajo del mismo. También se ha dicho que es posible que Saddam Hussein necesitara una rápida conquista para mejorar en algo su bajo prestigio, y perfilarse como un líder del mundo árabe.
 
Sadam Husein o Saddam Husein (1937-2006) fue un político y militar iraquí,  y dictador de su país en el período 1979-2003. A comienzos de 1991, una coalición internacional dirigida por Estados Unidos obligó a Irak a retirarse de Kuwait durante la Guerra del Golfo. Los resultados de la guerra fueron catastróficos para la peor crisis economía iraquí y la ONU impuso al país un severo embargo. A pesar de la derrota, Saddam Hussein se mantuvo como presidente de la República y del Consejo del Mando Revolucionario. Los años posteriores supusieron un aislamiento cada vez más acentuado para el país, a pesar de lo cual, la actitud de Saddam siguió siendo desafiante.
Tal vez otra causa fuera la necesidad iraquí de acceder al Golfo Pérsico desde su puerto de Umm Qasr, lo que implicaba ocupar islas kuwaitíes de Warbah y Bubiyan. (ver mapa abajo)
 Otra razón para la guerra sería buscar una alternativa a Venezuela y a Arabia Saudí, los mayores proveedores de crudo de EEUU, ambos en proceso de ruptura. Lo de Arabia Saudí está motivado, bien por es uno de los mayores países implicados en el terrorismo de Bin Laden, bien porque la opinión pública internacional se ha alineado en masa en contra de este país a causa de la violación de los más elementales derechos humanos.
Sin embargo, Bush, por consideraciones de geopolítica, no quiso apartar a Saddam del poder; además, las resoluciones de la ONU nada hablaban de derrocar gobiernos internacionalmente reconocidos. Los Estados Unidos temían más un vacío de poder en Irak que la continuidad de Saddam, pues el derrumbe del Gobierno central podría haber alentado la autodeterminación de los kurdos sunníes del norte y de los árabes shiíes del centro y el sur, que suponen respectivamente (las cifras son aproximativas) el 18% y el 60% de la población irakí, fraccionando el país en perjuicio de los intereses estratégicos occidentales. Convenía, pues, que Saddam, si bien convenientemente debilitado y controlado, siguiera al mando en Bagdad.
NUEVA INVASIÓN DE IRAK (2003)
Los atentados del 11 de setiembre de 2001 contra el corazón financiero (World Trade Center) y de defensa (Pentágono) de Estados Unidos marcaron un hito decisivo en las relaciones internacionales. Sus autores pretendieron mostrar al mundo que la superpotencia mundial es vulnerable y que no existen objetivos fuera del alcance del terrorismo. El año siguiente, 2002, George Bush, presidente de Estados Unidos, acusa a Irak de constituir un "eje del mal", junto con Corea del Norte e Irán, desencadenando de nuevo la invasión de este país en 2003, bajo pretexto de tener gran cantidad de armas de destrucción masiva, y de tener vínculos con Al Qaeda.

La invasión fue llevada a cabo por una coalición de países encabezada por los Estados Unidos. Según George W. Bush, las razones para la invasión eran "desarmar a Irak de armas de destrucción masiva", que nunca llegaron a encontrarse, ni su existencia quedar demostrada, "poner fin al (supuesto) apoyo brindado por Saddam Hussein al terrorismo", y lograr la "libertad" del pueblo iraquí. Los principales detractores de la guerra señalan estas razones como meras excusas para realizar la invasión, motivados por intereses meramente económicos y políticos.
La invasión de Irak provocó una fractura política entre las grandes potencias, las que se opusieron activamente a la invasión -Francia, Bélgica, Alemania, Rusia, China- y las que sí apoyaron públicamente a los Estados Unidos -Gran Bretaña, España, Polonia, Portugal- y demás naciones que integraron la coalición. La invasión, y por consiguiente la guerra, también ocasionó que se diera la primera manifestación ciudadana global en la historia en contra de un conflicto.
En el 2007 Alan Greenspan, expresidente del banco central estadounidense (la Reserva Federal), aseguró en su libro de memorias que el verdadero motivo para invadir Irak no eran las razones expresadas públicamente sino controlar las reservas de petróleo y evitar que la Unión Europea o potencias emergentes como China e India se acercaran a esas gigantescas reservas de petróleo.

Tras la derrota, el paradero del dictador fue desconocido durante varios meses hasta que fue arrestado. Se encontraba escondido en un sótano en los alrededores de su localidad natal, Tikrit. En 2006, tras dos años de juicio, Hussein fue condenado a morir en la horca por el Alto Tribunal Penal iraquí, que lo encontró culpable de haber cometido un crimen contra la Humanidad.  La condena fue ejecutada el 30 de diciembre de 2006. (En la imagen, en el momento de ser capturado y antes de ser afeitado para poder reconocer su identidad. Abajo, en los momentos previos a la horca).
COMPLEJIDAD DE LA ZONA
No es de extrañar que haya muchos intereses, tanto por parte de los países árabes, que tienen que exportar petróleo, como de los países más ricos, para que la situación esté en calma. Por eso, no extraña a nadie, la presencia de portaaviones de USA en esa zona.

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